Todo bien, mi vida.
Aquí solamente pensando
en ciertas verdades:
El sarcasmo de un "te amo",
la ironía de un "te extraño".
El porque mentirnos y hacernos daño.
Sigo fumando los restos de lo que,
alguna vez, fue un cigarro...
Llego a casa extasiado,
y me acosas con preguntas cuya respuesta
no te importa:
¿Cómo te fue?
¿Qué te ha pasado?
¿Es eso sangre o de que estás manchado?
Yo te contesto frío como una roca:
¿Qué hay de comer? y un beso en la boca...
Tibio.
Luego transcurre el día,
contando cada segundo para dejar de ver tu cara.
Espantosa, sin gracia.
Una tortura silenciosa.
Las horas pasan y la noche llega.
Que alivio.
Hacemos el amor de manera rutinaria y apagada.
Lo mismo de siempre, las mismas poses,
las mismas fachas, el mismo anhelo y ganas.
Nada. Es mejor el sexo con mi secretaria.
Al final,
te marchitas igual que la flor
que te regalé
el día de nuestra boda.
Y yo me marchito
pensando en el
¿qué te diré?,
cuando llegue la hora...
Hoy y mañana me conformaré
con el sarcástico "te amo",y el irónico "te extraño"...
Te despiertas por el olor
a tabaco que exhalo.
Y preguntas, ¿qué pasa mi amor?
¿Qué pasa?
Nada.
Todo bien, mi vida.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Seguidores
Cosas legales

febrero13:Prohibido Pensar by Alejandro Iñiguez is licensed under a Creative Commons Atribución-No Derivadas 2.5 México License.
Todo bien, mi vida.
ResponderEliminarAww,q buen poema alex :p
quien te lo habrá pedido?
yaa,, este es mi ultimo comentario antes de irme a la cama..
Cuidate, y hasta mañana.
Cuanto te quiero, oh! cuanto te extraño.
Tu querida Rous.